sábado, 22 de enero de 2011

Los 40 Principales contra el Instituto de astronomía de Massachusetts.

¡Increíble! Escuchaba los 40 Principales el otro día, el programa Anda Ya. Me acababa de despertar y no sabía si lo que oía lo estaba soñando o era producto de la ignorancia suprema de los periodistas que habían preparado el programa. Podéis escucharlo vosotros mismos en este enlace:

En resumen, los del programa afirmaban que unos científicos americanos han descubierto una nueva constelación llamada Ofiuco, representada por un hombre sujetando una serpiente ¡Según ellos los signos del zodiaco deben ser trece y las estrellas han cambiado de posición! Y con esto han descubierto la pólvora.

Ofiuco, la "recientemente" descubierta constelación.

Por supuesto que hay más de 12 constelaciones, hay alrededor de 90. Por supuesto que las estrellas cambian de posición, y por si no lo saben la Tierra no es plana, no te caes al vacío si atraviesas la línea del horizonte. Los astros ejercen una fuerza sobre nosotros, se llama atracción gravitatoria y es responsable de fenómenos como que la Tierra describa su órbita en torno al Sol creando el cambio de las estaciones. También es responsable de las mareas. Pero los astros no ejercen ninguna influencia sobre nuestro futuro.

En el zodiaco hay constelaciones, doce en concreto, denominadas con los conocidos nombres de Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo... Y resulta que, según los astrólogos, estas doce constelaciones, y sólo estas, son las únicas que influyen en nuestra vida, simplemente porque están en el mismo plano que la Tierra y no, como ocurre con el resto, por encima o por debajo del mismo. Además a causa de un cabeceo periódico del eje de la Tierra, denominado precesión, el zodiaco no se mantiene fijo a través de los años, sino que va rotando lentamente de modo que, desde los tiempos de los babilonios hasta ahora, el momento exacto en que el Sol oculta las constelaciones (momento en el que se está en el correspondiente signo zodiacal) no coincide con el que le correspondía hace miles de años atrás. Los signos zodiacales actuales están desfasados respecto a las constelaciones. Nuestros signos del zodiaco no son los que nos corresponden.

Lo peor de todo es que los del programa llamaron a Rapel, que contó la verdad y dijo que la astrología no era una ciencia exacta sino un divertimento. Rapel era el único sensato del programa...

Están locos estos romanos...

lunes, 17 de enero de 2011

Cabeza-cubo.

Decoración navideña.

Este año me ha vuelto a dar por las manualidades ¿Quién lo iba a decir? Yo, que era bastante negada en las clases de plástica y odiaba las de tecnología. Pues ahora he descubierto una forma genial de decorar la habitación de mi piso de alquiler. Tres bes: bueno, bonito, barato.
Estan hechos de papel, única y exclusivamente, son del tamaño de un puño y hay montones diferentes. Los de las fotos los he hecho yo.


Decoración no navideña.

En esta página te dan las plantillas: cubeecraft.com
Sólo se necesitan impresora, papel y tijeras.
Tenían razón con eso de que si veías mucho la televisión (o la pantalla del ordenador) se te quedaba la cabeza cuadrada, o mejor, cúbica.

martes, 11 de enero de 2011

¿Qué es lo que importa?

Este fin de semana he viajado mucho en tren, uno de estos días fuí releyendo El guardian entre el centeno, y este pasaje me llamó la atención:

Una vez, cuando estaba en Elkton Hills, tuve por compañero de cuarto una temporada a un tal Dick Slagle. Tenía unas maletas horribles y las escondía debajo de la cama en vez de ponerlas encima de la red para que nadie las comparara con las mías. Aquello me deprimía tanto que hubiera preferido tirar mis maletas o hasta cambiarlas por las suyas. Me las había comprado mi madre en Mark Cross; eran de piel auténtica y supongo que le habían costado una fortuna. Pero la cosa tuvo gracia. No se imaginan lo que ocurrió. Un día las metí debajo de la cama para que no le dieran a Slagle complejo de inferioridad. Pues verán lo que hizo él. Al día siguiente las sacó y volvió a ponerlas en la red. Al final caí en la cuenta de que lo había hecho para que todos creyeran que eran las suyas. De verdad. Para todo ese tipo de cosas Slagle era un tipo rarísimo. Por ejemplo, siempre se estaba metiendo conmigo y diciéndome que tenía unas maletas muy burguesas. Esa era su palabra favorita. Se ve que la había oído o leído en algún sitio. Todo lo que yo tenía era burgués. Hasta la pluma estilográfica. Me la pedía prestada todo el tiempo, pero decía que era burguesa. Sólo fuimos compañeros de cuarto dos meses. Los dos pedimos que nos cambiaran. Y lo más gracioso es que cuando lo hicieron me arrepentí, porque Slagle tenía un sentido del humor estupendo y a veces lo pasábamos muy bien. Y no me sorprendería saber que él también me echó de menos. Al principio cuando me llamaba burgués y todas esas cosas se notaba que lo decía en broma y no me molestaba. Hasta lo encontraba gracioso. Pero después me di cuenta de que empezaba a decirlo en serio. Lo cierto es que resulta muy difícil compartir la habitación con un tío que tiene unas maletas mucho peores que las tuyas. Lo natural sería que a una persona inteligente y con sentido del humor le importaran un rábano ese tipo de cosas, pero resulta que no es así. Resulta que sí importa.

viernes, 7 de enero de 2011

La fiebre del regalo.

¡Que día más loco! No he ido a las rebajas, pero he visto un montón de gente caminando a toda prisa con bolsas de las tiendas de ropa.
Y pensar que tan sólo hace unos días recibíamos montones de regalos, la mayoría no son de nuestro gusto, son inútiles o ya tenemos algo similar, sino igual. La fiebre del regalo. Desde aquí propongo cambiar las costumbres, nada de regalos en reyes o en los cumpleaños. Regalos cuando pasamos por un escaparate y pensamos, como le gustaría esto a ... Regalos cuando nos sale sin motivo. Y el mejor de los regalos, compartir tu tiempo con la otra persona.