En resumen, los del programa afirmaban que unos científicos americanos han descubierto una nueva constelación llamada Ofiuco, representada por un hombre sujetando una serpiente ¡Según ellos los signos del zodiaco deben ser trece y las estrellas han cambiado de posición! Y con esto han descubierto la pólvora.
Por supuesto que hay más de 12 constelaciones, hay alrededor de 90. Por supuesto que las estrellas cambian de posición, y por si no lo saben la Tierra no es plana, no te caes al vacío si atraviesas la línea del horizonte. Los astros ejercen una fuerza sobre nosotros, se llama atracción gravitatoria y es responsable de fenómenos como que la Tierra describa su órbita en torno al Sol creando el cambio de las estaciones. También es responsable de las mareas. Pero los astros no ejercen ninguna influencia sobre nuestro futuro.
En el zodiaco hay constelaciones, doce en concreto, denominadas con los conocidos nombres de Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo... Y resulta que, según los astrólogos, estas doce constelaciones, y sólo estas, son las únicas que influyen en nuestra vida, simplemente porque están en el mismo plano que la Tierra y no, como ocurre con el resto, por encima o por debajo del mismo. Además a causa de un cabeceo periódico del eje de la Tierra, denominado precesión, el zodiaco no se mantiene fijo a través de los años, sino que va rotando lentamente de modo que, desde los tiempos de los babilonios hasta ahora, el momento exacto en que el Sol oculta las constelaciones (momento en el que se está en el correspondiente signo zodiacal) no coincide con el que le correspondía hace miles de años atrás. Los signos zodiacales actuales están desfasados respecto a las constelaciones. Nuestros signos del zodiaco no son los que nos corresponden.
Lo peor de todo es que los del programa llamaron a Rapel, que contó la verdad y dijo que la astrología no era una ciencia exacta sino un divertimento. Rapel era el único sensato del programa...
Están locos estos romanos...
